#2
Laocoonte y sus hijos
Un sacerdote troyano y sus dos hijos se retuercen bajo el ataque de serpientes marinas—el mármol antiguo convierte el dolor y la advertencia en drama absoluto.
Piedra angular del drama y la anatomía helenística.
#5
Apolo del Belvedere
Un dios sereno tras el disparo: equilibrado, ingrávido e ideal. Este mármol romano enseñó durante siglos lo que significaba la belleza 'clásica'.
Referente de la belleza masculina clásica.
#16
Gran pila de pórfido de la Domus Aurea de Nerón
Un solo bloque de pórfido imperial, púrpura profundo con cristales claros, tallado en una pila inmensa. Fue lujo reservado a emperadores y hoy ancla la Sala Redonda, de aire panteónico.
El pórfido imperial como poder bruto convertido en objeto.
#17
Estatua de Augusto de Prima Porta
Augusto avanza para dirigirse a sus tropas; la coraza proclama una victoria sin sangre mientras un diminuto Cupido sobre un delfín alude a Venus y al poder del mar. Política, linaje y aplomo en una sola imagen.
Plano maestro de la retratística imperial romana.
#32
Sarcófago de Escipión Barbato
Pesado ataúd de toba para Lucio Cornelio Escipión Barbato, destacado magistrado y antepasado de Escipión el Africano. Su inscripción en verso latino arcaico talla en piedra las virtudes romanas: linaje, valor y servicio público, rescatados del sepulcro familiar de Roma.
Piedra angular de la epigrafía latina temprana y de la autoimagen romana.
#33
Apoxiómenos (el raspador)
Un atleta se limpia el aceite del brazo con un estrígilo. Esta copia romana de un original de Lisipo muestra el nuevo canon esbelto —cabeza pequeña, extremidades largas— y una pose que avanza hacia nuestro espacio, invitando a rodear la figura en lugar de verla sólo de frente.
Encara el canon lisípico y la visión en 360 grados.
#34
Dios fluvial (Arno)
Un gigante barbado reposa apoyado en una urna de la que mana un agua eterna. Personificaciones como ésta convertían los ríos en dioses —sosegados, pesados, fecundos— para que Roma pudiera esculpir su propio paisaje en forma de mito.
Personificación clásica romana de un dios fluvial.
#35
Hermes del Belvedere
Un joven ideal se alza en sereno contrapposto, con el manto sobre un brazo y el otro, antaño, sosteniendo el bastón de Hermes. Durante siglos se le llamó «Antínoo del Belvedere» y fue modelo de estudio para la gracia y la proporción.
Modelo de estudio clásico de la figura juvenil ideal.
#37
Estatua de un jaguar
Un gran felino de bronce, esbelto, avanza en silencio con los hombros tensos y la cola enroscada. Los artesanos romanos captaron la pausa tensa antes del salto: poder animal modelado con formas esenciales y una pátina oscura, casi viva.
Excelente estudio romano en bronce del movimiento animal.
#38
Estatua de Meleagro
El cazador descansa tras la cacería del jabalí de Calidón. Manto sobre un brazo, lanza antaño en la mano y sabueso a su lado: copia romana de un célebre tipo griego que convierte el aplomo, y no la sangre, en prueba de heroísmo.
Copia romana que conserva un célebre tipo heroico griego.
#39
Ariadna dormida
Una durmiente velada se recuesta con un brazo sobre la cabeza y los tobillos cruzados. Durante mucho tiempo se la tomó por Cleopatra; hoy se la reconoce como Ariadna abandonada en Naxos: elegancia helenística suavizada en mármol romano.
Obra maestra del tipo femenino reclinado.
#40
Torso del Belvedere (torso de Hércules)
Un fragmento poderoso —músculos retorcidos como cuerdas sobre un cuerpo sentado— que se convirtió en una biblia para los artistas. Firmado por Apolonio, la fuerza y la energía en espiral del Torso modelaron los cuerpos sixtinos de Miguel Ángel.
Piedra de toque para la anatomía renacentista y barroca.
#41
Hércules dorado (Hércules Mastai)
Un Hércules colosal resplandece dorado bajo la cúpula: piel de león sobre el brazo, clava en reposo, manzanas en la mano. Este rarísimo bronce antiguo dorado sobrevive como pieza de exhibición del arte imperial: fuerza pulida hasta convertirse en luz.
Rarísimo superviviente de un bronce romano dorado.
#42
Antínoo Braschi (Antínoo como Dioniso)
El amado Antínoo de Adriano aparece aquí como Dioniso: rostro juvenil, corona de hiedra y un manto blando. La estatua mezcla retrato y dios, duelo y belleza: la manera romana de convertir el dolor en culto y en mármol.
Uno de los grandes tipos de retrato romano de Antínoo.
#43
Sarcófago de pórfido de santa Elena
Piedra púrpura imperial para la madre de Constantino: un inmenso sarcófago de pórfido tallado con escenas de caballería. El material más duro y raro de Roma convierte el rango y la memoria en permanencia.
El pórfido imperial puesto al servicio de una dinastía cristiana.
#44
Sarcófago de pórfido de Constantina
La hija de Constantino recibe un sarcófago púrpura animado por vides y putti vendimiando. Motivo pagano, sentido cristiano: vino y sarmientos se deslizan hacia la Eucaristía en piedra imperial.
Reutilización temprana de imaginería báquica en clave cristiana.
#45
Carro romano de dos caballos (biga)
Un coche de carreras de la Antigüedad esculpido en mármol: un carro de dos caballos reconstruido a partir de piezas antiguas, con el frontal tallado reluciendo en relieve. El conjunto evoca, dentro de la sala del museo, la velocidad del circo y el desfile triunfal.
Evocación tangible del circo y la cultura triunfal de Roma.
#46
Estatua de un guerrero persa (prisionero persa)
Un «oriental» cautivo aparece de pie con atuendo exótico: gorro frigio, pantalones estampados y un manto pesado. El arte romano representó a menudo así a los enemigos extranjeros para anunciar la victoria; aquí el tono es contenido, la anatomía ideal y el mensaje inequívoco: el Imperio doma el mundo.
Imagen clásica romana del extranjero conquistado.
#48
Estela de Hatshepsut y Tutmosis III
Un cuidado panel de caliza registra nombres reales y fórmulas de elogio. Los cartuchos de Hatshepsut y Tutmosis III aparecen juntos, mientras el texto invoca el favor divino y la estabilidad del gobierno en jeroglíficos precisos y poco profundos.
Vincula a dos figuras clave de la dinastía XVIII egipcia.
#49
Sudario de momia pintado de la «Dama del Vaticano»
Un retrato sobre lino muestra a la difunta con atuendo de estilo romano, enmarcado por símbolos egipcios: ancho collar, deidades y signos protectores. Sudarios pintados como éste unían la creencia local con un nuevo rostro verosímil para la eternidad.
Fusión romano-egipcia de retrato y símbolos funerarios.
#51
Estatua de Osiris-Antínoo
Una estatua romana transforma a Antínoo, el compañero divinizado de Adriano, en Osiris, dios egipcio del renacimiento. Tallada en duro granito con postura rígida y momiforme, une un rostro juvenil romano a atributos divinos egipcios para hablar de renovación, piedad y alcance imperial.
Ejemplo emblemático del culto a Antínoo que fusiona retrato romano y religión egipcia.
#53
Grupo escultórico de Ptolomeo II con la reina Arsínoe II
Un par en piedra dura muestra a Ptolomeo II y a su hermana-esposa Arsínoe II como reyes egipcios: frontales, intemporales y ligados al culto de templo. Los monarcas griegos en Egipto adoptaron formas faraónicas para legitimar su poder; aquí el granito convierte en peso literal la divinidad y la permanencia.
Encarnación del culto dinástico helenístico en estilo templario egipcio.
#54
Relieves funerarios de Palmira
Desde la ciudad caravanera de Palmira, estos bustos en caliza cerraban los nichos de las tumbas. Rostros de ojos abiertos, gestos formales e inscripciones en arameo recuerdan a comerciantes y familias, mezclando paños grecorromanos con joyas y velos de Oriente Próximo para fijar la identidad a través de generaciones.
Fuente primaria de nombres y redes familiares en Palmira gracias a las inscripciones arameas.
#55
Leones de granito de Nectanebo I
Dos leones yacentes de granito del reinado de Nectanebo I custodian la entrada. Sus cuerpos compactos y cabezas alertas encarnan la protección real; los cartuchos invocaban el poder del templo. La piedra dura y moteada los convierte en escultura y símbolo arquitectónico a la vez.
Estatuas guardianas del reinado de Nectanebo I, figura clave del Período Tardío.
#59
Marte de Todi
Un guerrero etrusco casi de tamaño natural se dispone a verter una libación. Fundido en bronce y vestido con coraza sobre túnica, fusiona el contrapposto griego con el rito itálico. Una inscripción lo dedica al dios: elegancia marcial ofrecida como exvoto.
Obra maestra de la fundición etrusca en bronce con postura inspirada en modelos griegos.
#60
Sarcófago pintado con relieves policromos
Sarcófago de arcilla de la Etruria helenística cuyas placas muestran escenas en bajorrelieve aún tocadas de color: banquetes, procesiones y guardianes del Más Allá. Rojos, negros y cremas pintados animan las figuras y transforman el cofre funerario en una promesa viva de rango y de viaje seguro.
Muestra la fusión etrusca de relieve escultórico y pintura en el arte funerario.
#61
Urna cineraria del Maestro de Enómao
Urna cineraria de Volterra con una viva escena mítica tallada en el frente. Se atribuye al llamado Maestro de Enómao, mano de taller reconocible por sus figuras tensas y plegados fluidos, que convierte un cofre de cenizas familiar en teatro, enlazando al difunto con la memoria heroica y el orgullo cívico.
Ejemplo clave de urnas de Volterra atribuidas al «Maestro de Enómao».
#62
Monumento funerario con Adonis moribundo
Este pequeño ara muestra al mortal Adonis en el instante de la muerte, mito griego adaptado a una tumba etrusca. La escena vincula la pérdida personal con una promesa cíclica de retorno: belleza segada, pero recordada, y convierte el mito en lenguaje para el duelo familiar.
Mito griego adaptado al uso funerario etrusco, enlazando duelo y renuevo.
#64
Copa ática (kylix) de Douris («Jason»)
Delicada copa de figuras rojas de Douris: en el tondo, Jasón afronta a la serpiente mientras Atenea auxilia al héroe. Líneas de relieve finísimas, sombreados en barniz diluido y un espacio bien medido convierten la vasija en escenario: el mito desplegándose en la palma de la mano.
Obra de calidad magistral de Douris, maestro de las copas de figuras rojas.
#66
Hidria ática de figuras rojas (Pintor de Berlín)
Jarra de agua del Pintor de Berlín, maestro de la elegancia contenida. Una única figura, erguida y serena, se recorta aislada sobre el barniz negro brillante, trazada con líneas de contorno fluidas y detalle sobrio. El espacio y el silencio sostienen la escena: calma clásica destilada en un vaso de uso cotidiano.
Estilo característico del Pintor de Berlín: figura aislada sobre fondo negro.
#67
Ánfora ática (Pintor de Aquiles)
Ánfora de pleno clasicismo atribuida al Pintor de Aquiles, célebre por sus figuras solitarias y serenas. Una figura callada se recorta sobre el barniz negro, delineada con líneas de relieve finísimas. Los pliegues tranquilos y el espacio medido dan a la escena un silencio tenso: la severa elegancia de Atenas en un vaso funcional.
Obra atribuida al Pintor de Aquiles, una de las grandes manos de la Atenas del clasicismo pleno.
#68
Cratera ática de cáliz (Pintor de la Fiale de Boston)
Cratera de mezcla de mediados del siglo V a. C. del Pintor de la Fiale de Boston. Figuras de contorno flexible se desplazan por el amplio cuerpo acampanado, mientras el sombreado en barniz diluido aporta una profundidad discreta. Bandas de meandro y palmetas enmarcan un relato claro pensado para el simposio: mito y cultura del banquete en un mismo vaso.
Atribuida a una mano distinguida del clasicismo temprano: el Pintor de la Fiale de Boston.
#69
Estatua de Heracles con el niño Télefo
Copia romana de un grupo helenístico: Heracles acuna a su hijo pequeño Télefo, futuro héroe de Asia Menor. La piel de león y la clava identifican al padre; el bebé se estira hacia arriba, blando sobre el brazo musculoso. La ternura familiar se une a la fuerza heroica: el mito contado en mármol.
Copia romana de un célebre tipo helenístico que une heroísmo y ternura.
#70
Inscripción de Adrasto
Placa de mármol romana que registra el nombre de Adrasto y un breve texto. Letras capitales pulcras, espaciado cuidadoso y puntos a media altura separan las palabras. Lo que parece sencillo es en realidad un documento de lengua, oficio y vida cotidiana en Roma conservado en piedra.
Prueba epigráfica primaria de nombres y fórmulas romanas.
#71
Inscripción del Clivus Martis (obras de la calzada)
Acta de mantenimiento viario del Clivus Martis. En cuidadas capitales romanas se nombran los magistrados que ordenaron las reparaciones y el tramo ejecutado. Placas como ésta convertían la infraestructura en publicidad: dinero gastado, distancia arreglada, autoridad proclamada; la logística de Roma escrita en piedra.
Testimonio directo de la administración viaria romana y de las obras públicas.
#73
Estatua de Atenea y Marsias
Inspirado en un bronce perdido de Mirón, el grupo captura una fracción de segundo: Atenea se aparta de las flautas que ha rechazado, mientras el sátiro Marsias, sorprendido y ávido, se inclina hacia ellas. La serenidad divina se enfrenta a la curiosidad rústica: el mito congelado en el instante en que la elección se convierte en destino.
Copia romana de la célebre «Atenea y Marsias» de Mirón, un hito de la escultura de estilo severo.
#74
Fragmento de mármol del Partenón
Un pequeño fragmento de la gran escultura del Partenón: pliegues nítidos, contornos firmes y un ritmo sereno de la época de Pericles. Incluso como resto aislado conserva el equilibrio y la claridad que hicieron del clasicismo fidíaco el modelo del relieve occidental.
Vínculo directo con el clasicismo fidíaco del Partenón en el siglo V a. C.
#75
Mosaico Asarotos Oikos (suelo sin barrer)
Un virtuoso trampantojo romano: el suelo del comedor parece sembrado de huesos, conchas, cáscaras y migas. Firmado por el musivario Herakleitos, convierte el desorden tras el banquete en ilusión ingeniosa y en alarde de destreza.
Mosaico romano firmado que retoma el célebre motivo del «suelo sin barrer».
#76
Estatua de una Niobide (Niobide del Chiaramonti)
Versión romana del trágico grupo de las Niobides: uno de los hijos de Níobe huye de las flechas invisibles de Apolo y Artemisa. Paños al viento, torso retorcido y mirada alzada condensan el terror en movimiento: drama apresado en el instante anterior a la caída.
Copia romana del célebre grupo de las Niobides, castigo mítico en movimiento.
#77
Busto de Julio César
Mejillas enjutas, cabello en retroceso y mirada tensa y reflexiva: este busto de mármol presenta a Julio César sin halagos. El rostro despojado y el cuello fibroso reivindican el realismo romano: el poder se expresa como voluntad e inteligencia, no como belleza idealizada.
Define el parecido canónico del dictador más famoso de Roma.
#78
Relieves del Palazzo della Cancelleria
Grandes procesiones imperiales talladas en pliegues profundos y ondulantes: magistrados, soldados y personificaciones acompañan al emperador. Reutilizados en un palacio renacentista, los paneles conservan el espectáculo flavio y la propaganda de un poder ordenado fijado en piedra.
Gran ejemplo de propaganda imperial flavia en relieve.
#79
Paneles de relieve de la tumba de los Haterii
Vivos paneles funerarios de la familia de los Haterii, constructores de oficio. Las escenas muestran grúas, poleas y monumentos en construcción junto a los ritos funerarios. La vida laboral y el Más Allá de la Roma antigua comparten escenario: la profesión como orgullo, el recuerdo como relato.
Raro registro visual de la tecnología constructiva romana en acción.
#80
Mosaico de atletas de las Termas de Caracalla
Procedente de las inmensas Termas de Caracalla, este pavimento muestra a atletas en pleno combate —luchadores, púgiles, pancraciastas— identificados por su nombre y equipados con guantes, estrígiles y coronas. Las teselas en blanco y negro convierten músculo y movimiento en ritmo gráfico, celebrando el deporte como espectáculo y como vida cívica imperial.
Documento sobre el atletismo romano y el espectáculo en la cultura de las termas.
#81
Estatuilla del Buen Pastor
Un pastor juvenil lleva un cordero sobre los hombros y avanza con paso suave entre rocas. La imagen rehace un motivo pastoral en un símbolo paleocristiano de cuidado y salvación: cercano, humilde y pensado para consolar al creyente.
Imagen paleocristiana por excelencia adaptada de tipos pastorales romanos.
#82
Sarcófago de Jonás
Sarcófago paleocristiano tallado con el ciclo de Jonás: el profeta arrojado al monstruo marino, vomitado vivo y finalmente descansando bajo la enredadera. La secuencia transforma el relato bíblico en una serena promesa de resurrección para quien reposa en su interior.
Clásico ciclo de Jonás, símbolo clave de la resurrección en el cristianismo primitivo.
#83
Sarcófago de la Via Salaria
Sarcófago paleocristiano procedente de los cementerios de la Via Salaria, en Roma. Sus frisos combinan serenas figuras orantes, el Buen Pastor y pequeñas escenas evangélicas, transformando un memorial romano en una esperanza pictórica de salvación y comunidad más allá de la muerte.
Muestrario ejemplar de iconografía paleocristiana en un sarcófago familiar romano.
#84
Sarcófago de los Dos Hermanos
Escenas bíblicas desfilan a lo largo de una «historieta» en mármol —Jonás, Daniel, Pedro y Pablo— enmarcando a dos hombres imberbes que comparten parentesco y fe.
Ejemplo destacado de iconografía cristiana tardoantigua en formato funerario romano.
#85
Sarcófago Dogmático
Una lección de teología en mármol: un Cristo de rasgos paternos crea a Adán, la Trinidad se sugiere en símbolos y las escenas de salvación entrelazan doctrina en una sola fachada.
Clásico programa tardoantiguo de «credo en imágenes»: un resumen visual de la doctrina cristiana primitiva.
#86
Sarcófago con escenas de la Pasión de Cristo
Un friso de mármol narra la Pasión —del arresto al sepulcro— en escenas compactas y emblemáticas talladas para sostener la esperanza y el recuerdo.
Ciclo claro de la Pasión en época tardoantigua, destinado a entierros cristianos de élite.
#87
Sarcófago «con árboles» (tipo Anastasis)
Las escenas, separadas por esbeltos árboles, culminan en la bajada de Cristo a los infiernos: Adán es alzado mientras las puertas del Hades yacen derribadas.
Raro frente de sarcófago que sitúa la Anastasis en el centro del programa latino cristiano.
#88
Frente de sarcófago con la Traditio Legis
Cristo entronizado entrega un rollo a Pedro mientras Pablo lo acompaña: la «entrega de la Ley», evangelio y autoridad en un solo emblema.
Imagen canónica del cristianismo primitivo en la que Cristo delega la autoridad en Pedro.
#89
Frente de sarcófago del tipo «Betesda»
Cristo ordena, un lecho se alza y el agua ondulante marca la piscina de Betesda: la curación tallada en un solo momento decisivo.
Relieve paleocristiano nítido que relaciona milagro, misericordia y esperanza de resurrección.
#90
Sarcófago con el cruce del Mar Rojo
Moisés abre las aguas con el bastón; los soldados se agitan mientras las olas se desploman sobre ellos. La liberación se talla como figura del bautismo y del renacer.
Pasaje veterotestamentario clave como ‘tipo’ del bautismo y de la salvación cristiana.
#91
Base de la columna de Antonino Pío
Un águila eleva a Antonino y Faustina hacia el cielo mientras los soldados giran en desfile ritual: el más allá y la ceremonia de la Roma imperial esculpidos en piedra.
Documento principal sobre la apoteosis antonina y el ritual funerario militar.
#98
Medallones de vidrio dorado (*gold glass*)
Pequeños retratos y bendiciones grabados en pan de oro entre capas de vidrio: fondos de copa convertidos en recuerdos de fe y de memoria.
Escasos testimonios de imaginería privada cristiana, judía y pagana en la Antigüedad tardía.
#99
Tesoro del monte Celio (objetos litúrgicos paleocristianos)
Un tesoro de metal litúrgico paleocristiano —cálices, patenas, lámparas— donde formas sobrias llevan ya los nuevos símbolos de la fe.
Raro conjunto coherente que documenta la cultura material de la liturgia cristiana primitiva en Roma.
#100
La Boda Aldobrandini
Rara pintura mural romana de una boda: novia velada, manos derechas unidas e Himeneo con la antorcha; amor, ley y ritual en una escena serena.
Piedra de toque de la pintura doméstica romana y del gusto augústeo.
#101
Ciclo de la Odisea de la Via Graziosa
La antigua Roma se encuentra con Homero: diminutas figuras avanzan por vastos paisajes marinos brumosos —Cíclope, lestrigones, Circe— contados como un único viaje pintado.
Obra de referencia de los paisajes de la Odisea: el poema épico traducido a pintura escénica continua.
#132
Busto del emperador Adriano
Rasgos serenos y clasicistas y la barba característica del emperador filhelénico que remodeló Roma y Atenas.
Adriano popularizó el retrato imperial barbado en Roma.
#133
Busto del emperador Marco Aurelio
El emperador filósofo: rizos densos, ojos pensativos y una gravedad tranquila que encaja con el autor de las Meditaciones.
Imagen icónica del emperador filósofo y del estilo antonino.
#134
Estatua de Venus Félix (Venus con Cupido)
La belleza ideal romana: una Venus serena acompañada por el pequeño Cupido: gracia, brillo y calma de templo.
Adaptación romana de ideales de Afrodita griega para el culto doméstico y de templo.
#150
Busto del emperador Trajano
Voluntad de granito y razón serena: la mirada firme de Trajano encarna a Roma en su apogeo.
Retrato modélico del «optimus princeps», que encarna las virtudes romanas de disciplina y gravitas.
#151
Busto del emperador Nerón
Rizos pesados, mandíbula blanda: un gobernante controvertido mostrado con pulido cortesano, no con escándalo.
Revela cómo el retrato oficial construyó la imagen pública de Nerón.
#152
Busto del emperador Caracalla
Cabello cortado a cuchillo, barba taladrada y ceño fruncido: el poder afinado hasta convertirse en mirada.
Retrato arquetípico severiano de «ceño fruncido» que señala autoridad marcial.
#153
Momia de una joven (con cartonaje pintado)
El Egipto de época romana en un solo objeto: máscara facial casi viva, dioses brillantes y lino para la eternidad.
Magnífico ejemplo de la fusión funeraria grecorromana en Egipto: retrato y símbolos tradicionales.
#154
Conjunto de vasos canopos (Imsety, Hapy, Duamutef, Qebehsenuef)
Cuatro suaves vasos de alabastro que antaño guardaron las vísceras del difunto: cada tapa con cabeza de dios es una promesa de protección.
Conjunto clásico de los cuatro Hijos de Horus en el Egipto de época romana.
#159
Buda sentado de Gandhara
Esquisto gris, cabello ondulado y pliegues como de toga: un Buda sereno modelado por los mundos griego e indio.
Ejemplo clave de la fusión greco-budista en la escultura budista temprana.
#164
Cabeza colosal olmeca (réplica)
Un rostro monumental con casco propio del juego de pelota: un eco de la primera gran civilización de Mesoamérica.
Forma icónica de la realeza mesoamericana temprana, incluso en versión de réplica.
#173
Busto del emperador Platón (herme)
Una herma romana retrata al filósofo griego con rasgos sobrios y mirada erudita.
Adaptación romana de un célebre tipo de retrato filosófico griego.
#174
Busto del emperador Aristóteles
Copia romana de un tipo de retrato griego: la frente pensativa del filósofo y la barba recortada subrayan el intelecto por encima de la belleza ideal.
Ejemplo de la recepción romana del retrato intelectual griego.
#178
Estatua del río Tíber (bronce)
Un dios fluvial recostado con cornucopia y Rómulo y Remo: el Tíber de Roma personificado como abundancia y origen.
Ejemplo principal de la iconografía romana del dios-río, que enlaza mito e identidad cívica.
#182
Busto del «emperador» Dante Alighieri
Un tipo de retrato de época romana rebautizado más tarde como «Dante»: facciones severas, cabello corto y pupilas taladradas delatan el estilo imperial.
Ilustra las convenciones del retrato romano en época imperial.
#200
Estatua de bronce del río Tíber
Un monumental dios fluvial reclinado —el Tíber personificado— descansa con cornucopia y la Loba Capitolina amamantando a Rómulo y Remo a su lado: el origen de Roma convertido en paisaje con forma humana.
Ejemplo romano emblemático de deidad fluvial personificada que vincula naturaleza, mito e identidad cívica.
#230
Busto de Homero
El poeta por antonomasia: rostro envejecido, cabello ceñido por una cinta, barba plena y mirada lejana. Un homenaje romano a Homero como manantial de la poesía griega.
Tipo de retrato canónico de Homero adoptado en todo el mundo romano.
#231
Busto de Sócrates
Calva prominente, nariz chata y barba espesa: la célebre cabeza antiideal de Sócrates. Sabiduría antes que belleza, tallada para espacios romanos de estudio y debate.
Tipo estándar de retrato de Sócrates: una imagen antiideal de virtud filosófica.
#240
Estatua de mármol del río Nilo
El Nilo aparece como dios recostado con dieciséis niños juguetones: el gran alarde de mármol de Roma sobre la fertilidad de Egipto.
Una de las personificaciones de río más famosas de la escultura clásica.
#241
Fontana della Pigna (Fuente de la Piña)
Una antigua piña de bronce que antaño manaba agua en Roma; hoy da identidad al patio vaticano que lleva su nombre.
Rara escultura monumental de bronce antiguo conservada hasta hoy.
#245
Discóbolo (lanzador de disco)
Un atleta enroscado se congela justo antes del lanzamiento: copia romana en mármol del icono griego de Myron sobre movimiento y medida.
Imagen canónica de la belleza atlética clásica, conocida en todo el mundo.