San Jerónimo en el desierto
Leonardo estudia la devoción como anatomía y piedra. Jerónimo se arrodilla en un paisaje rocoso, flaco y fibroso, con la mirada elevada mientras se golpea el pecho con una piedra; a sus pies reposa un león. La tabla, famosa por estar inacabada, deja ver capas marrones del subpintado, zonas abiertas y correcciones visibles que revelan la mano del maestro en acción. Las rocas forman un ritmo cruciforme, la cabeza se inclina con concentración doliente y el león ancla la visión a la tierra. Iniciada hacia 1480–1482, la obra sobrevivió en fragmentos antes de ser reconstruida. Su incompletitud es un regalo: una radiografía del proceso que revela diseño, corrección y pensamiento en movimiento.
Por qué esta obra es importante
- Rara obra devocional de Leonardo.
- Su estado inacabado revela el método de trabajo del maestro.
En qué fijarse
- El león acurrucado a los pies de Jerónimo.
- Rocas angulosas que dibujan una cruz.
- Boceto subyacente y correcciones visibles en la carne.
Dato curioso
La tabla estuvo dividida en fragmentos antes de ser restaurada.
Ofertas de última hora
Encuentra las ofertas de última hora más baratas para visitar Pinacoteca Vaticana y ver San Jerónimo en el desierto con tus propios ojos.