Auguste Rodin
Auguste Rodin, el principal escultor del modernismo, revitalizó la figura con superficies rugosas, formas abiertas y poses cargadas de psicología. Obras como El pensador y El beso destilan movimiento y pensamiento en bronce y mármol, tendiendo puentes entre la tradición y la vanguardia. Sus métodos de taller —fragmentación, reutilización de moldes y grandes ediciones— transformaron el lenguaje de la escultura en el siglo XX.
Obras de Auguste Rodin
en los Museos Vaticanos
#165
El pensador (fundición)
Músculos en tensión, ceño fruncido: pensar como un acto atlético.
Icono por excelencia de Rodin, que convierte la introspección en anatomía dinámica.